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12-03-2012 Dr. Antoni Fraguas Castany

Prótesis ASR


  1. Información para los pacientes portadores de la prótesis ASR de la casa De Puy (Johnson & Johnson).

    En agosto de 2010 se retiraron del mercado mundial las prótesis de superficie ASR de De Puy, ya que los resultados esperados no fueron los previstos.

    Protesis Depuy

    Se ha observado que este modelo de prótesis precisa un recambio (revisión) superior a otros modelos. En general, la tasa de revisión a los 5 años es del 12% para la ASR siendo claramente superior a la tasa de revisión en otros modelos protésicos (6% a los 5 años y 12% a los 10 años).

    Este recambio es debido a que la fricción entre sus partes provoca que se desprendan en exceso micropartículas de la aleación cromo-cobalto que pasan al:

    • Tejido circundante a la prótesis provocando inflamaciones, sinovitis, pseudo tumores y necrosis que finalmente provocan una prótesis dolorosa con movilidad de sus componentes y con la necesidad de cambiarla por otra.

    • A la sangre provocando la elevación de los iones cromo cobalto.
       
    La Sociedad Española de Cirugía de Cadera (SECCA) sugiere que todos los pacientes portadores de este tipo de prótesis (retirada del mercado) sigan un protocolo de seguimiento y vigilancia muy estrechos para evitar posibles complicaciones y anticipar el tratamiento más oportuno.

  2. Visitas de control anuales.

    Como en el seguimiento de todas las prótesis se deben realizar visitas de control anuales donde se controla:
    • Estado del paciente
    • Evolución radiológica 
    • Evolución de los análisis clínicos.

    Según este resultado tendremos pacientes que evolucionan correctamente o con problemas:

    • Evolución satisfactoria:
      En la mayoría de casos esto es así. No existen estudios que demuestren la necesidad de realizar seguimientos especiales más allá de revisiones rutinarias anuales.

    • Dolor protésico:
      Será importante buscar la causa del dolor antes de atribuirlo directamente a la prótesis (infecciones, aflojamiento aséptico de los componentes, la tendinitis o irritación del psoas, la bursitis trocantérica, fracturas, osteonecrosis, dolor referido desde columna vertebral, abdomen y/o pelvis.)

    • Elevación de iones en sangre u orina:
      Por lo general, estos niveles son bajos en pacientes con un buen funcionamiento de la prótesis. Niveles de cobalto o cromo en sangre de 7 ppb (?g/l or ng/ml) pueden considerarse como valor medio en estos implantes. Por debajo de este nivel el daño es menos probable y parece que existe menor riesgo de fracaso del implante.

      Por encima de este nivel, los pacientes requieren una observación más cercana y pueden requerir cirugía de revisión si se correlaciona con una mala evolución clínica y radiológica.

      No existe evidencia científica que un aumento aislado en la concentración de iones metálicos en sangre, con una buena evolución clínica o radiológica, justifique la realización de una cirugía de revisión con retirada de la prótesis.

      Si bien es cierto que la intoxicación por iones de cromo o cobalto (oral, respiratoria o por bomba de cobalto) puede producir muchas alteraciones sobre el organismo humano (dermatitis, alteraciones hematológicas y hasta efectos favorecedores del cáncer) todo ello no se ha relacionado de forma directa con las prótesis de tipo “resurfacing”. Muchos de estos efectos son dosis dependientes y no esta establecido a partir de qué dosis se presentarán los efectos.

      En el caso que nos ocupa, pacientes portadores de prótesis con “roce” metal contra metal, esperamos niveles elevados de cromo/cobalto pero sin repercusiones sobre la salud general. Este incremento se produce en la mayoría de prótesis con roce metal contra metal que llevan muchos años en el mercado y nunca han sido retirados por problemas relacionados con estos incrementos.

  3. Revisiones específicas por problemas con las prótesis.

    Son aquellos que tras la revisión rutinaria existe:
    • Dolor o empeoramiento del estado clínico previo.
    • Estudio radiológico desfavorable.

    En estos casos solicitaremos estudios complementarios de Tomografía axial Computerizada con cortes transversales (TAC) o la Resonancia Nuclear Magnética (RNM) con programas de reducción de artefactos.

    Estas exploraciones pueden poner de manifiesto colecciones de líquido periarticular o lesiones quísticas adversas frente a las partículas liberadas por el implante.

    En este punto, según la gravedad del dolor o de las pruebas obtenidas, el cirujano informara al paciente de la necesidad o no de efectuar el recambio. En cualquier caso cuando se establece la necesidad hay que actuar con prontitud, para evitar daños por osteolisis progresiva en el hueso periprotésico que dificultarían mucho la implantación de otra prótesis.

  4. Cirugía Recambio de prótesis Depuy

 
 
 
Última actualización: 27-7-2017 Nº de colegiado: 24629 CIF: B60551108