LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS: UNAS GRANDES DESCONOCIDAS

¿QUÉ SON LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS?

Las enfermedades reumáticas son un conjunto de patologías que afectan al aparato locomotor (articulaciones, huesos, tendones, ligamentos, músculos, etc.) que también pueden afectar a otros órganos y tejidos como la piel, pulmón, ojos, sistema nervioso, entre otros.

En la actualidad, existen más de 200 enfermedades reumáticas diferentes, la mayoría desconocidas para la población. No obstante, los estudios indican que el 25% de nuestra población presenta alguna enfermedad reumática, como por ejemplo: artritis reumatoide, artrosis, lupus, espondilitis anquilosante, osteoporosis, vasculitis y artritis gotosa.

La especialidad de la medicina que estudia este tipo de enfermedades es la Reumatología.

 

¿CUÁNDO IR AL REUMATÓLOGO?

El reumatólogo es el médico especialista en tratar las enfermedades reumáticas.

Los síntomas más comunes que nos deben hacer sospechar que padecemos alguna enfermedad reumática son: dolor continuo y diario en una o más articulaciones, inflamación articular, rigidez matutina tras despertar de más de 15 minutos y disminución de movilidad articular.

Acudir al médico especialista al inicio de los síntomas, realizar un diagnóstico correcto e iniciar el tratamiento rápidamente puede evitar la aparición de lesiones graves e irreversibles y de posibles discapacidades que estas enfermedades pueden generar.

 

 

TRATAMIENTO

Para el buen control de una enfermedad reumática inflamatoria es imprescindible un diagnóstico correcto, que en muchas ocasiones no requiere más que una visita médica con exploración completa del aparato locomotor y unas mínimas exploraciones complementarias.

Actualmente el tratamiento está basado en el control de los síntomas y de evitar la progresión de la enfermedad reumática. En el caso de las enfermedades autoinmunes, existen tratamientos novedosos que controlan el curso de la enfermedad, evitando posibles complicaciones y mejorando las condiciones de vida del paciente. En la mayoría de los casos, no es necesario el tratamiento quirúrgico.

Una vez realizado el diagnóstico, el reumatólogo establece unas pautas terapéuticas, pero es muy importante la buena comprensión de la enfermedad, un buen seguimiento del tratamiento farmacológico, así como unos hábitos de vida saludable. Todo ello ayudará al control de este tipo de enfermedades y a una mejor calidad de vida.