Metástasis Ósea

La Metástasis Ósea es la aparición de uno o más focos de tejido canceroso en el tejido óseo, que proviene de un tumor canceroso primario.

La aparición de la Metástasis ósea ha aumentado en los últimos años, y se produce en un momento de progresión agresiva de la enfermedad de base tumoral. Aun así, en escasas ocasiones el paciente acudirá a la consulta del traumatólogo por un diagnóstico de metástasis como primera manifestación de su enfermedad.

Es por ello que, inicialmente nuestra intervención se realiza a petición de otros especialistas que están tratando al paciente (oncólogos, hematólogos, neumólogos, urólogos, especialistas en dolor, etc)

De esta manera, en esta disciplina siempre trabajamos en el seno de un equipo multidisciplinar donde las sesiones clínicas y los protocolos serán decisivos para determinar el orden de actuación de cada especialista tras estudiar cada caso de forma individualizada.

 

Sintomatología:

  • Dolor, aunque entre un 30 y un 50% de los pacientes no experimentan dolor en las primeras fases de la metástasis.
  • Hinchazón de la zona local
  • Aumento de volumen local
  • Comprensión neurológica medular o radicular
  • Fractura patológica, con afectación de la función de soporte del hueso
  • Compromiso hematopoyético, afecta la función hematopoyética del hueso
  • Hiper calcemia e insuficiencia renal, por la alteración de la función de control del balance mineral del hueso.

 

Estas manifestaciones se producen, normalmente, en pacientes diagnosticados de enfermedades neoplásicas. Este hecho comporta que los objetivos de la terapia de la metástasis sean distintos a los que se realizarán en el caso de una persona sana o de los tumores primarios óseos. La valoración del estado general del paciente es fundamental para establecer un tratamiento adecuado en función del paciente y de la enfermedad.

 

Tratamiento:

El tratamiento de la Metástasis Ósea tiene como objetivo:

  • Aliviar el dolor
  • Preservar o restaurar la función afectada
  • Estabilizar el esqueleto (y prevenir las fracturas patológicas)
  • Realizar un control local de la enfermedad

 

El dolor es, en la mayoría de los casos, uno de los primeros síntomas que se detectará, y quizás uno de los mayores problemas a controlar por parte de los especialistas (radioterapeutas, clínica del dolor, traumatólogos, etc). De ahí la importancia de controlar el dolor para ofrecer al paciente la mejor calidad de vida posible mientras dure el tratamiento.

 

 

Origen de la Metástasis:

En términos generales el paciente metastático es una persona de unos 55 años. Aun así, no se descarta ninguna edad y ello puede orientar al especialista hacia el tumor primario que produce la Metástasis Ósea.

En los adultos suele estar relacionado con cáncer de mama, próstata, pulmón, tiroides o riñón. La frecuencia de Metástasis Ósea producidas por neoplasia de mama se encuentran entre un 50 y un 85%; en el caso de próstata, entre un 33 y un 85%; en tiroides, un 30-60%; y en pulmón, un 30-65%.

Cuando el origen del tumor primario es desconocido, debe descartarse en primer lugar un origen en el pulmón o en el riñón. Otros cánceres primarios comunes están asociados a tiroides, hígado, tracto gastrointestinal y vejiga urinaria.

 

Localización y presentación:

La localización de la Metástasis Ósea se produce frecuentemente en el esqueleto axial, (raquis y pelvis). Aun así, también se encuentran en la metáfisis proximal de huesos largos y en las extremidades (relacionado con un cáncer primario pulmonar o tiroides). En raras ocasiones aparece por debajo de codo o de rodilla.

Habitualmente el número de localizaciones es múltiple, en caso de que sean únicas debe buscarse un origen renal o neuroblastoma.

Esta localización se puede presentar de la siguiente forma:

Destructores de hueso:

  • Permeactiva
  • Moteada
  • Lítica

Formadora de hueso:

  • Blástica. Habitual en próstata y mama.

 

Datos y cifras:

  • Aproximadamente un 50%de las personas que padecen cáncer desarrollan metástasis ósea. Esta cifra se eleva a un 70-85% si incluimos el análisis de necropsias, ya que una parte de estas metástasis son silenciosas.
  • El 15-20% de los pacientes que padecen metástasis por un tumor pueden desarrollar metástasis ósea en algún momento de su vida.
  • La Metástasis Ósea es la tercera metástasis más frecuente en casos en que el origen se encuentra en un tumor maligno (carcinomatoso) o en un sarcoma (sarcomatoso), por detrás de la metástasis pulmonar y la hepática.
  • El 80% de las Metástasis Óseas son producidas por neoplasias en mama, pulmón y próstata. La mejora en los tratamientos de estos tumores primarios aumenta la tasa de supervivencia.
  • Entre un 10 y un 30% de los pacientes que padecen Metástasis Ósea sufrirán una fractura de hueso largo que prescindirá tratamiento quirúrgico.
  • Un 60% de las personas que padecen cáncer de mama diseminado presentaran afectación radiológica de metástasis ósea.

 

La supervivencia media de un paciente con metástasis ósea ha aumentado en los últimos años gracias a la mejoría global de los tratamientos. Aun así, es muy variable y depende del primario.

 

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