OZONOTERAPIA

Cuando un paciente no mejora con un tratamiento conservador, reposo, analgésicos o rehabilitación, existen otras alternativas que ayudan a mejorar el dolor.

La ozonoterapia es una terapia que puede tratar el dolor cervical, dorsal, lumbar y la artrosis en articulaciones de la rodilla, caderas y hombros, así como otras patologías. Además, también pueden ser tratados con ozono algunos dolores generalizados como la fibromialgia o la psoriasis.

¿QUÉ ES EL OZONO?

El ozono es un gas utilizado con fines medicinales donde una molécula de O2, al unirse con otra molécula mediante una descarga eléctrica, se convierte en O3 creando, así, una concentración de ozono adecuada para el organismo de cada paciente.

Con muy pocos efectos secundarios y buenos resultados en el alivio del dolor y el estado inflamatorio, no compite con otros medicamentos como los antiinflamatorios o analgésicos.

 

¿CÓMO ACTÚA?

Cuando se infiltra el ozono en la zona afectada, se estimula la producción de enzimas antioxidantes que se encargan de destruir las toxinas liberadas por la ruptura del disco. A su vez, disminuyen el estado inflamatorio del disco y de los tejidos, realizando una potente acción antiinflamatoria, bien sea en la musculatura o en las articulaciones.

 

MODELO DE APLICACIÓN:

Para tratar la patología, el especialista inyecta el ozono directamente en el disco del paciente. Este proceso se denomina “Discolisis percutánea” y debe realizarse en el quirófano con todo el procedimiento necesario. No se trata de un procedimiento doloroso, pero son necesarias varias sesiones para lograr una mejora. En la mayoría de los casos, se consigue aliviar el dolor en un 70% y 80%.

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