¿QUIÉN NO ES CANDIDATO A UNA PROTESIS DE RODILLA O CADERA?

En anteriores ocasiones, hemos hablado de quiénes deben ser los candidatos s recibir una operación de prótesis de cadera, rodilla u hombro pero hoy, hablaremos de aquellos pacientes que no deben recibir una prótesis y el porqué de ser excluidos. Cabe destacar, que la elección de los candidatos es fundamental ya que, una buena elección marcará el éxito a largo plazo del implante protésico.

 

¿CUÁNDO NO DEBEMOS IMPLANTAR UNA PRÓTESIS DE CADERA Y DE RODILLA?

Sí bien es cierto, existen algunas contradicciones a la hora de implantar las prótesis de cadera y de rodilla, de forma muy breve te exponemos cuáles son las principales dicotomías:

  1. Si el paciente presenta una infección activa de rodilla o cadera, la implementación de una prótesis empeoraría la infección y podría darse un caso de riesgo de muerte del paciente.
  2. En caso que el paciente presente una infección remota en estado activo y fuera de control, ya sea en la boca, orina, genital, pulmón o lesiones cutáneas la intervención, de nuevo, pondría en riesgo al paciente.
  3. Si el paciente presenta un cuadro de síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) incontrolado y no tratado no se podrá ejecutar la intervención. Al mismo tiempo, tampoco se podrá realizar la operación aunque el paciente esté siendo tratado con cargas virales indetectables y recuentos de CD4> 350.
  1. En caso que el doliente presente una enfermedad neurológica rápidamente progresiva el implante protésico no sería lo más adecuado. Cabe destacar que el genu recurvatum secundario a enfermedad neuromuscular esta considerado contraindicación relativa para la prótesis de rodilla. No obstante, la enfermedad neurológica de Mildner no es una contraindicación para prótesis de cadera o rodilla pero debe tratarse con sumo cuidado quirúrgico.
  1. Las patologías medicas concurrentes que puedan comprometer la vida del paciente a causa de la cirugía o de la anestesia (por ejemplo: insuficiencia cardiaca, pulmonar, renal, hepática, etc)
  1. Aquellos pacientes no colaboradores a causa de una patología neurológica (demencia) o psiquiátrica que les impida colaborar y seguir las instrucciones y rehabilitación pertinentes, no se recomendará realizar la intervención quirúrgica.
  • Si el doliente presenta una diabetes descontrolada (glucosa >200 mg/L o HbA1C>7%) no se recomendará hacer una implantación de prótesis ya que ello incrementa de forma notabilísima el riesgo de infección.
  • Si existe una artrodesis de rodilla o cadera indoloras y en buen funcionamiento pasar por quirófano no será la mejor opción.

En el próximo capítulo comentaremos las contraindicaciones relativas y los casos complejos que hay que tratar con especial cuidado para que el resultado sea óptimo.