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REUMATOLOGÍA

El concepto de "reuma" no existe en los libros de medicina, es decir, no hay ninguna enfermedad o dolencia del aparato locomotor que reciba el nombre de "reuma". La sociedad ha agrupado bajo el nombre de "reuma" o "reumatismo" a todo el conjunto de dolencias o molestias relacionadas con el aparato locomotor, quizá como consecuencia del antiguo desconocimiento de su distinta naturaleza y la creencia en una causa común para todas ellas.

Existe más de un centenar de enfermedades diferentes del aparato locomotor. La reumatología es la especialidad que se ocupa de las enfermedades del aparato locomotor. El médico especialista en las enfermedades del aparato locomotor es el reumatólogo.

Las enfermedades del aparato locomotor, también denominado sistema músculo esquelético, se caracterizan por la aparición de alteraciones en uno o varios de los elementos que forman el aparato locomotor, es decir, los huesos, las articulaciones, los músculos, los tendones y los ligamentos. Y en ocasiones pueden existir afectaciones sistémicas, es decir que afectan a otros órganos (pulmón, corazón, riñón), asociadas a afectación músculo esquelético.

Artritis reumatoide 2012-06-19

1. ¿Qué es la artritis reumatoide?
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune de causa desconocida, en la que se produce por la inflamación de la membrana sinovial de múltiples articulaciones, con mayor preferencia de manos y pies. Esta inflamación va a ser la responsable del dolor, de la hinchazón y de la sensación de rigidez matutina.

La persistencia de esta inflamación de la membrana sinovial, condiciona que el lugar del hueso en el que se fija la membrana sinovial se dañe dando lugar a pequeñas erosiones. Esta lesión ósea es la responsable de las deformidades y pérdida de función de la articulación.

Con el tratamiento se puede conseguir que la inflamación de la membrana sinovial se controle, y evitar la lesión ósea.
2.¿Cómo se diagnostica?
Para saber si una persona padece una artritis reumatoide, el reumatólogo valora los síntomas que se han señalado previamente y realiza una exploración de las articulaciones para comprobar si están o no hinchadas. Hay sin embargo muchas otras enfermedades reumáticas que pueden producir molestias similares. Por este motivo los hallazgos que se pueden encontrar en las radiografías y algunos estudios analíticos (factor reumatoide) son de gran utilidad para confirmar el diagnóstico.
3.¿Cuál es el tratamiento?
La artritis reumatoide no tiene cura, pero con el tratamiento adecuado e individualizado se consigue una mejoría clínica que permite realizar una vida normal.

El tratamiento es multifactorial: farmacológico (corticoides, antinflamatorios y fármacos modificadores de la enfermedad) y no farmacológico (evitar sobrecarga articular, ejercicio físico moderado, cuidado del sobrepeso, evitar el tabaco y alcohol,…)

Gota 2012-06-19

1. ¿Que es la gota?
La gota es la inflamación de la articulación debida al depósito de cristales de ácido úrico afectando sobre todo al dedo gordo del pie. No obstante, pueden afectarse todas las articulaciones y también pueden depositarse estos cristales en la piel (tofos) y el en riñón, produciendo cólicos nefríticos.

Su causa es el aumento de ácido úrico en sangre (hiperuricemia) y siempre se ha relacionado con personas con vida sedentaria y buenos comedores y bebedores. Es una enfermedad frecuente en los hombres, siendo rarísima en las mujeres antes de la menopausia.
2. ¿Por qué aumenta el ácido úrico?
Por exceso de producción en el organismo o porque se elimina menos por la orina. Enfermedades como la psoriasis y algunos fármacos como los diuréticos o aspirina, pueden elevar el ácido úrico.

Es conocida la íntima relación con excesos de comida y sobre todo de bebidas alcohólicas, incluyendo la cerveza, incluso sin alcohol (por su aporte de purinas). Con gran frecuencia, los pacientes gotosos son obesos y tienen alterados los lípidos (colesterol y triglicéridos), influyendo quizá en estos casos el aumento en la producción de ácido úrico
3. ¿Cómo diagnosticamos la gota?
El diagnóstico cierto, se hace viendo los cristales de ácido úrico en el microscopio, bien en el líquido articular extraído o en los tofos, aunque en muchas ocasiones se diagnostica por la clínica y elevación de ácido úrico. Es importante resaltar que la elevación de ácido úrico sin clínica compatible, nunca debe ser diagnosticada de gota, es decir, que una persona puede tener elevado el ácido úrico y no por ello tener gota ni precisar tratamiento.
4. ¿Cómo se trata la gota?
Debemos distinguir dos situaciones:
  • tratamiento de la crisis de gota.
  • tratamiento de la hiperuricemia. 
Las crisis de gota se tratan con antiinflamatorios y colchicina, recordando que la colchicina puede ocasionar diarrea y que con los antiinflamatorios debemos tomar las precauciones habituales.

Tratamiento de la hiperuricemia: se deben normalizar los niveles de ácido úrico, evitando fármacos que lo aumenten. Si existe obesidad, normalizaremos el sobrepeso y las alteraciones de los lípidos (colesterol y triglicéridos). El someter al paciente a dietas rigurosas, disminuye muy ligeramente los niveles de ácido úrico, pues los alimentos “prohibidos”, se toman muy raramente (vísceras, marisco, etc.). En cambio, es indispensable evitar la toma de alcohol, insistiendo en la inclusión de la cerveza.

Disponemos de fármacos que disminuyen la formación de ácido úrico (alopurinol). Al iniciar el tratamiento, siempre asociaremos durante meses colchicina, para evitar nuevos “ataques” de gota.

Hay que anunciar al paciente que el tratamiento médico va a ser prácticamente para toda la vida. Si el enfermo suspende y reinicia el tratamiento de forma repetida, va a tener repetidos brotes por la movilización de cristales. Solo en raras ocasiones, si se disminuye el peso, se elimina el alcohol y se mantiene la dieta, el paciente puede necesitar menos tratamiento e incluso suspenderlo.

Artrosis 2012-06-19

1. ¿Qué es la artrosis?
Es la enfermedad reumatológica más frecuente. Es una enfermedad que afecta más a las mujeres y que aumenta con la edad.

Puede afectar a cualquier articulación, si bien, se localiza con más frecuencia en la columna cervical y lumbar, rodillas, caderas, dedo gordo del pie y manos.
2. ¿Por qué tengo artrosis?
La causa es desconocida, pero está demostrada la influencia de una serie de factores: la herencia (sobre todo cuando la afectación es de mano), envejecimiento, el sobreuso o sobrecarga articular, la obesidad (que ocasiona una sobrecarga sobre todo en rodillas y caderas), lesiones articulares o enfermedades previas (accidentes, gota, hemofilia, etc.)
3. ¿Qué me produce la artrosis?
La artrosis se caracteriza por dolor, dificultad de movimientos y deformidades .Los síntomas son muy variables, dependiendo de cada persona y de la articulación afectada.

Durante el reposo, no suele existir dolor, pero al iniciar el movimiento, la articulación duele hasta que pasado un rato, desaparecen las molestias. Al sobrecargar más la articulación, reaparece de nuevo el dolor. En fases más avanzadas, mínimos movimientos producen intenso dolor, coincidiendo con deformidades y dificultad en la movilidad.
4. ¿Cómo se diagnostica?
Fundamentalmente, se la diagnosticará su médico por las manifestaciones clínicas y la exploración. El estudio radiológico simple, nos servirá para evaluar el estado articular y no suelen ser necesarias exploraciones más sofisticadas. En la artrosis, no existen datos analíticos alterados.
5. ¿Tiene tratamiento la artrosis?
No existe un tratamiento curativo. El tratamiento irá encaminado a mejorar la calidad de vida del paciente: disminuir el dolor y mejorar la función articular. Para conseguir unos buenos resultados, van a depender sobre todo del paciente: es indispensable evitar el sobrepeso, medidas posturales (sentarse en sillas con respaldo recto, evitar posiciones incorrectas, etc.), realizar ejercicio adaptado a cada edad. La aplicación de frío o calor, es beneficiosa para el dolor dependiendo de la articulación y si existe inflamación o no. Tratamiento farmacológico se basa en:
  • Analgésicos: fármacos que disminuyen el nivel del dolor, paracetamol (menos efectos secundarios) y/o opiáceos menores como tramadol.

  • Antinflamatorios: doble efecto analgésico y antinflamatorio. Debido a sus adversos, sobre todo en personas mayores debe valorar su tratamiento únicamente en pautas cortas de 2 a 3 semanas.

  • Infiltraciones locales con corticoides, pueden ser útiles para mejorar el dolor, la inflamación y la movilidad.

  • SYSADOAS o fármacos modificadores de la artrosis: disponemos de tratamientos que intentan “frenar” la evolución de la enfermedad aunque son de baja eficacia e indicados en fases iniciales de la misma. Tres de ellos se utilizan por vía oral (condroitín sulfato, glucosalina y diacereína) y un cuarto precisa “pincharse” en la articulación (ácido hialurónico).

En casos evolucionados, la cirugía puede conseguir unos resultados espectaculares.

Osteoporosis 2012-06-19

1. ¿Qué es la OSTEOPOROSIS?
La osteoporosis es una disminución de la masa ósea y de su resistencia mecánica que ocasiona susceptibilidad para las fracturas. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y ancianos en general. En general la osteoporosis no es una causa de dolor a no ser que existan fracturas por fragilidad.
2. ¿Cuál es su causa?
Los huesos están sometidos a un remodelado continuo mediante procesos de formación y destrucción. A partir de los 35 años se inicia la pérdida normal de pequeñas cantidades de hueso, pero múltiples enfermedades o hábitos de vida pueden incrementar la pérdida de hueso ocasionando osteoporosis a una edad más precoz. Algunas mujeres están, también, predispuestas a la osteoporosis por una baja masa ósea en la edad adulta.

La pérdida de estrógenos por la menopausia fisiológica o por la extirpación quirúrgica de los ovarios, ocasiona una rápida pérdida de hueso. La pérdida de hueso ocasiona una menor resistencia del mismo, que conduce fácilmente a fracturas de la muñeca, columna y la cadera.
3. ¿Como se diagnostica?
El diagnostico esta establecido por la OMS tras la realización de DENSITOMETRIA. Pero la presencia de fractura vertebral o fémur tras mínimo impacto ya nos debe hacer sospechar de la presencia de OSTEOPOROSIS.
4. ¿Cual es su tratamiento?
El mejor tratamiento de la osteoporosis es la prevención. Una ingesta adecuada de calcio y el ejercicio físico durante la adolescencia y la juventud, puede incrementar el pico de masa ósea, lo cual redunda en una reducción de la pérdida de hueso y en un menor riesgo de fractura en años posteriores. Así mismo en la edad adulta se deben mantener hábitos de vida saludable evitando el tabaquismo y el sedentarismo.

El caminar y los ejercicios de extensión de la columna pueden estabilizar o incluso incrementar ligeramente la masa ósea y mejorar el balance y la fuerza musculares, previniendo caídas y fracturas.

Existen en este momento múltiples fármacos para el tratamiento de la osteoporosis. Los podemos clasificar en formadores de hueso (derivados de la paratohormona), inhibidores de la destrucción ósea (bifosfonatos, SERMS, calcitonina) y de acción mixta (ranelato de estroncio).

El tratamiento farmacológico debe ser individualizado según las características de cada paciente. En aquellos pacientes que exista una baja ingesta de calcio y vitamina D se aconseja suplementos diarios.
 
 
 
Última actualización: 19-9-2017 Nº de colegiado: 24629 CIF: B60551108